lunes, 13 de noviembre de 2017

Relato erótico X: "Amores de un rato sin tiempo ni trato"

No hace tantos meses públicamente en una divertida nota de radio, dije “hace más de un año duermo sola”, (me referí a sin la compañía de un hombre) amo la soltería, administrar mi tiempo a mi manera, sin rendir cuentas, ni ganas de asumir compromisos, más que los propios.

Hasta que fríamente un día analicé y pensé en darme esa oportunidad, era sólo hecho de esperar un poco más, que llegue el indicado. Lo importante es estar predispuesta.

Se dió sin querer o sin planificarlo mucho.. con alguien que me une ese canal de comunicación, que puede transmitir mensajes divertidos, hablando de jodas, aventuras, placeres de la vida, risas, como así también sentirse escuchado, cuando necesitamos que alguien nos brinde una porción de su tiempo, (lo más valioso de esta vida).

Hace algunos años atrás, le escribí un what y en 15 minutos literal, estaba frente al shopping con su auto, salí camine esos metros con el mix de sensaciones un poco triste por lo vivido en ese momento y al mismo tiempo sorprendida, parecía que estaba a la vuelta de la esquina dejó todo, para escucharme.

Año 2017, un jueves al mediodía suena el celu era él, para contarme algo de su presente quedamos en juntarnos y seguirla personalmente, así fue como combinamos para un sábado a la noche llamar al delivery, mientras esperábamos comida china, puse mi oído y lo escuché.

Fueron momentos distintos a los que veníamos compartiendo en donde tal vez ni un beso hubo, más allá de los tradicionales al saludarnos.

Ese 1er Domingo de despertarnos juntos en ese cuarto blanco, iluminado más aún por el rayo de sol que entraba por el balcón escuché “todavía no entiendo como esa vez, no pasó nada”, mi respuesta instantánea fue, a lo mejor necesitabas hablar.

Allá por 2014, un martes de Mayo por la noche, cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, no pudimos sostenerlas mucho tiempo sin besarnos profundamente, acontecieron varias cosas, algunas reflejadas en relatos.

http://gardelhat.blogspot.com.ar/2014/07/relato-ii-primer-encuentro-con-un.htmlhttp://gardelhat.blogspot.com.ar/2014/07/relato-ii-primer-encuentro-con-un.html

http://gardelhat.blogspot.com.ar/2014/10/relato-erotico-mismo-codigo.htmlhttp://gardelhat.blogspot.com.ar/2014/10/relato-erotico-mismo-codigo.html

Momentos únicos y extremos al vernos por primera vez y cuando busqué apoyar mi espalda en el espejo del cuarto de parejas de Anchorena, para apagar el fuego que corría por mi venas, sentí alivio por pocos segundos, enseguida lo entivie con mi cuerpo y sensación de sangre caliente dilatando las venas, alterando mi presión.

Así fue como esa noche me pasó a buscar por la dirección indicada, hacía como dos meses que no nos veíamos, sentí ganas saludarlo, abrazarlo e invitarlo sin compromiso a pasar donde estaba, presentarlo a mi grupo de amigos, charlamos un rato más, con esos terceros que compartieron mi cena, hasta que le dije vamos.

Buenos Aires estaba bastante tranquilo, volvimos a Capital, al lugar de los recientes encuentros.

Pasamos horas sentados cómodos, hasta nos parecemos en el simple gesto de extender nuestras piernas largas, charlando sin apuro, altas horas de la madrugada compartiendo ricas cervezas importadas, que suele guardar en la heladera. Conoce mis gustos y busca complacerme con ellos. Hablando de todo, entre otras cosas momentos del pasado, releyendo él en voz alta, relatos de este Blog, mostrando fotos compartidas, todas registradas en la nube. Accediendo por nuestros celulares.

Me invita a bailar lentos, algo no tan casual a los tiempos actuales, sorprendida un poco, algo nerviosa tal vez, no es un acto habitual, hace muchos años que no bailaba, pero por supuesto acepté, apagó algunas luces y ahí estábamos de nuevo frente a frente, conectados con lo romántico de la música.

Besos de esos nuestros, tiernos, profundos, húmedos, caricias, caminando de una punta a la otra por el salón, a varios metros hay un enorme espejo, una suave briza soplaba, a pocas horas de que amanezca.



Recostado en el sillón él abajo mío haciéndome un fabuloso sexo oral, esa lengua entrenada, sabe dirigirse a los puntos que me dan espasmos de placer, al punto de darme algo de risa y cosquillas también.

Ya en la cama, breve pausa y comentario de sus hijos, al cuál memoricé nombres y fechas de cumpleaños.

Cuerpos desnudos, el mío sensible al frío, en busca de abrigo, el suyo caliente con ganas de sentir mis frías manos apoyados en su tórax, pies entrelazados.

Relajados, sin apuro de sexo, antes había que dormir un poco... Cama ajena, falta de costumbre, amanecí encerrada entre sus brazos, me despertó el rayo de sol, ganas de escapar y al mismo tiempo permanecer. 

Nada más dulce y erótico, despertar con ganas de sexo, notar su predisposición espontánea, generada por el roce de pieles que se desean, se buscan y encuentran. Afrodisíaco natural.




Nuestro primer mañanero y sí respondí cortante y realista, pasamos noches largas me hizo recordar, pero nunca antes dormir, por así decirlo, creo que lo que menos hice esa noche fue dormir…Lo observé dormir, eso sí.

Ese ser humano con alma de pirata, también puede ser romántico, aplicar la enseñanza de sus hijos "no ocultar demostración de amor, cuando crea que es necesario".




En fin… Vivamos y que pase lo que tenga que pasar...






Relato erótico en primera persona 
Historias Reales
Gloria Parque.